15/4/2014

BREAKING BAD


A las buenas. Hoy voy a realizar un post acerca de una serie que ha acabado subiendo a lo más alto de mis preferencias y ha terminado convirtiéndose, para un servidor, en una de las mejores series de la historia de la televisión: Breaking Bad.








El creador de esta serie es Vince Gillian y se extiende a lo largo de 62 emitidos entre 2008 y 2013, los cuales se dividen en 5 temporadas (la última compuesta por dos partes, no hay que incurrir en el muy común error de decir que Breaking Bad está formada por 6 temporadas).

El reparto se encuentra liderado por Bryan Cranston, acompañado de Aaron Paul, Anna Gunn, Dean Norris, Betsy Brandt, RJ Mitte, Giancarlo Esposito y Bob Odenkirk.

La trama nos presenta a Walter White, un profesor de química de instituto que al cumplir 50 años descubre que tiene cáncer. Para dejar un dinero que permita a su familia seguir adelante una vez fallezca, Walter tomará la decisión de cocinar droga, asociándose para ello a su antiguo alumno, Jesse Pinkman.

Con este interesante argumento se da inicio a una de las mejores series de televisión que nos ha proporcionado la pantalla. El argumento nos situa a medio camino entre la mítica película Scarface (El precio del poder en España) de Al Pacino y entre una película de Tarantino como Reservoir Dogs o Pulp Fiction.

Es curioso ver como las voces de crítica y público han coincidió unánimemente en señalar a Breaking Bad como un referente a la hora de señalarla como un ejemplo de la edad dorada que estamos viviendo en series de televisión de calidad. Productos como el que nos ocupa y otros como los Soprano o Juego de Tronos no tienen nada que envidiar a la hora de mirar cara a cara a obras maestras del cine.

¿Por qué brilla tanto Breaking Bad? ¿Por su elaborado guión? ¿Por sus sofisticados personajes? ¿Por sus absorbentes tramas? ¿Por la majestuosidad de su reparto? ¿Por la sobriedad de su fotografía? ¿Por lo sublime de su dirección? Pues espero que me creáis cuando responda que por todas esas cosas y más aún. 








El guión de la serie es, sin duda alguna, todo un prodigio de madurez argumental, con una trama que si bien no está exenta de algunos momentos de “calma chicha”, no deja de proseguir con fuerza y es todo un ejercicio de buen hacer. Breaking Bad contiene unos guiones prácticamente perfectos donde nada se deja al azar, con unos diálogos realistas y brillantemente escritos y con unas vueltas de tuerca asombrosas, pero lógicas si se tiene en cuenta la evolución de la serie.

Los personajes son otro de los puntos fuertes de esta obra.  Son ante todo carismáticos y pese que algunos pueda tener algún rasgo humorístico y/o peculiar resultan muy humanos y resulta asombrosamente sencillo poder empatizar con ello. Es todo un lujo asistir al desarrollo de Walter White, a las caídas en desgracia de Jesse, a las manías de Marie, a las contradicciones de Skyler, a la nobleza de Hank, a las miradas asesinas de Tío Salamanca, a lo artero de Saul, a la dureza de Mike, a lo implacable de Gus…. Podría seguir y seguir, puesto que Breaking contiene uno de los porcentajes más altos de personajes memorables que recuerdo. Realmente se han empeñado en crear un pléyade de protagonistas y secundarios de altura.

Por mucho que se trabaje la creación de grandes personajes, se queda en nada a no ser que vengan respaldados por unos actores a la altura que sepan dotarlos de vida propia. Y podéis apostar lo que sea a que eso es así. Cranston es un actor como al copa de un pino, que realiza aquí el trabajo de su vida. Es asombroso todo el repertorio de gestos y registros que posee este actor, logrando que captar todos los matices que requería la construcción de un papel como White. Sabe sobradamente plasmar momentos de intensidad dramática, escenificar escenas de dolor, lograr parecer indefenso cuando la situación lo requiere, transmitir humildad, hacer llegar al espectador momentos de cariño y preocupación… Conseguir hacer creíbles todas y cada una de esas situaciones (e infinitas más) es digno de un maestro como Cranston.

Ojo, no es sólo él el que consigue realzar la obra con sus interpretaciones, ya que prácticamente el 100% del reparto está asombrosamente genial. Un ejemplo que me resulta clave es el de Skyler. Es un personaje que cae mal a un alto porcentaje de gente (si bien resulta vital para el desarrollo de la serie). No obstante Anna Gunn, la actriz que la encarna, sabe como plasmar sus emociones y todo el doble rasero del personaje. Otro grandísimo ejemplo seria Giancarlo Esposito, quien en su papel de Gus sabe magistralmente aparentar cercanía y humildad, para luego desatarse como personaje frio y despiadado. Demuestra un gran registro interpretativo a la altura de pocos. Podría seguir con ejemplos ad eternum, esa es una de las grandes virtudes de Breaking Bad.









Un inciso y recalco que quisiera hacer, es que para el que esto escribe (como ya he mencionado antes), la serie es algo así como lo más parecido a una serie de tv dirigida por Quentin Tarantino.  Los diálogos, los personajes, las tramas, la violencia y el tono de Breaking Bad se deja empapar de una influencia Tarantinesca que concluye a pensar que los responsables del show televisivo han tenido un ojo puesto en el trabajo del enfant terrible de los directores de cine. Lo que si se hace bien hecho, como es este caso, es una garantía de éxito.

La dirección de la serie destaca por su enorme sobriedad y el buen ritmo que mantiene cada episodio. He escuchado y leído muchos comentarios acerca de que Breaking Bad resulta algo lenta, opinión que no comparto pero que si puedo llegar a entender. Y es que se toma su tiempo en desarrollar las tramas y dejarse llevar, pero para mí eso es una virtud, ya que una mayor velocidad implicaría una menor detención en la psicología de los personajes y un descenso de disfrute de la ambientación de la serie.

Es encomiable como se cuida plano, cada secuencia, cada dialogo, cada gesto de los actores, obteniendo como resultado un brillante trabajo de dirección. Episodios clave como el de la mosca (del que, por supuesto, no spoilearé nada por estos lares) denotan una gran elaboración y madurez de los responsables de la serie, ofreciéndonos una escenificación llena de ángulos y planos que merecen ser estudiados en todas las escuelas de cine del mundo.

No puedo dejar de mencionar tampoco la excelsa labor realizada en el apartado de la fotografía de la serie, la cual es inmensa. Dan ganas de revisionar cada capítulo para perderse en la belleza de los desiertos de Alburquerque y observa con detenimiento cada uno de los escenarios tan brillantemente escogidos.

Para finalizar, hay que resaltar que Breaking Bad ha supuesto uno de los picos más elevados en la historia de la televisión por su gran conjunto de virtudes: su madurez argumental, sus personajes (llenos de aristas, matices y dotados de vida propia), sus tramas adultas y por, en definitiva, lo cuidada que está en todos sus aspectos y por su enorme calidad. Todo el que la vea se embarcará en un viaje el cual nunca podrá olvidar.








11/4/2014

VIAJE HACIA EL MISTERIO: MÁS FUERTE QUE LOS MONSTRUOS


A las buenas. Hoy voy a reseñar en este blog uno de esos cómics que si bien no son obras maestras imprescindibles, si resultan ser de esos que son una lectura más que agradable. Me estoy refiriendo a “Viaje al Misterio: Más fuerte que los monstruos”.










Este tomo ha sido publicado por Panini en Marzo del 2014, conteniendo los números 646 a 655 USA de Journey into Mistery, editados por Marvel entre Enero del 2013 y Octubre del 2013. La guionista de estos tebeos es Kathryn Immonen, mientras que el dibujo corre a cargo de Valerio Schiti (con la única excepción de un episodio dibujado por Pepe Larraz).

Lo primero a aclarar es que pese a que Panini ha adornado la edición española con un nº 4 en el lomo, este cómic es completamente independiente de los anteriores volúmenes de Viaje al misterio protagonizados por la versión niña de Loki. Pese a que se ha aprovechado la numeración existente, las andanzas de Sif son fruto del relanzamiento de la serie con motivo del “Marvel Now” y suponen un punto y aparte a la colección.

O debería decir punto y final, debido a que todo el recorrido de la diosa asgardiana como protagonista de la serie (y ya puestos, el de la serie en si) llega a su fin en este único volumen con sus aventuras. Cosas de las ventas de la edición original. No obstante, eso no es inconveniente para afirmar que se trata de un material bastante recomendable, razón de más para felicitar a Panini por su valentía a la hora de optar por editarlo.

Estas historietas nos sitúan a una Sif que desea ser una mejor guerrera, una más poderosa para evitar que Asgard sea destruida tan asiduamente para la fecha (últimamente llevan una rachita considerable). El problema es que no va a ser un camino de rosas precisamente y va a ir tomando una serie de decisiones cuanto menso cuestionables, lo que hará que se aleje un tanto de la Sif bondadosa (aunque fuerte y decidida) que estamos acostumbrados a leer en las páginas de Thor.

El punto de partida nos permite contemplar a la protagonista desde una perspectiva rara vez vista: justo de eso, de protagonista. Si bien había protagonizado algún relato de complemento de la serie de Thor y hasta un especial propio hace un par de años (inédito en España), nunca había gozado de una cabecera donde se contasen sus andanzas en solitario. Y no ha resultado nada mal el experimento.

Desde el principio ya queda claro que esto no va a ser una mera fotocopia en femenino del título del Dios del Trueno. Nada de eso. Aquí la protagonista tiene una voz y un estilo propio, su manera exclusiva de hacer las cosas. Se trata de una mujer fuerte y decidida que no va a dejarse amedrantar por nadie. La mitología es compartida, claro, y personajes secundarios se repiten en ambas series, pero donde el Thor de Aaron se deja sentir como una obra deudora de los relatos de George R.R. Martin, la Sif de Immonen es más parecida al rico mundo de Geralt de Rivia.









El guión es inteligente y trabajado. Esta rebosante de acción y de épica, con escenas bastante adrenalíticas, pero no se descuide el tratamiento de personajes y la escritora consigue el mérito de hacernos sentir identificados con Sif y saber cómo saber en cada momento.

El manejo de la continuidad es muy acertado y se recuperan personajes y situaciones arraigadas al universo asgardiano, como puede ser la presencia de Volstagg y su progenie, las manzanas doradas o Bill Rayos Beta. Y no sólo eso sino que otros personajes alejados de dicho entorno, como es el caso del Superior Spiderman, en un cómic con diálogos memorables.

Antes he mencionado el sentido del humor de “Viaje hacia el Misterio”, por lo que no puedo dejar de mencionar guiños como incluir a los niños protagonistas de cierta mítica serie irreverente de animación. En la última imagen del post podéis comprobar a quien me refiero...

Queda demostrado con esta obra que Kathryn Immonen ha logrado participar en tebeos como este por mucho más que por ser la mujer de Stuart Immonen, ya que se trata de una guionista que se sabe lo que se hace, creando una obra que aúna diversión, épica y emoción a raudales.

Y es curioso que mencione a su marido Stuart en el párrafo anterior, ya que precisamente el dibujante Valerio Schiti podría pasar perfectamente por un sosia suyo. El estilo de ambos es como el de dos gotas de agua. La misma composición de página, los mismos rostros, la misma textura gráfica, la misma calidad… Espero poder seguir observando trabajos de este autor y comprobar su evolución. Por ahora como “doble” de Stuart Immonen me deja muy satisfecho, pero creo que puede sorprendernos en un futuro cercano.


En definitiva, este es un tebeo más que recomendable. Puede que no lo incluyese en ninguna lista de obras maestras, pero es que ni falta que le hace. El guión es muy bueno y está trabajado a fondo y los dibujos son excelentes. ¿Hace falta algo más para recomendar un cómic? Pues que entretenga al lector, y este lo consigue. Y con nota, además.





10/4/2014

NON - STOP


A las buenas. Ahora que empieza a hacer un poco de calor, apetece pasar una tarda en el cine con una buena peli. Pues permitidme que me tome la libertad de recomendaros una que a un servidor le ha parecido fascinante: Non- Stop.









Esta película ha sido estrenada recientemente en cines durante 2014 y se encuentra protagonizada por el gran Liam Neeson y por Julianne Moore. Otros actores como Lupita Nyong´o, Michelle Dockery o Anson Mount también se pasean por el film. El director es el español Jaume Collet- Serra.

El argumento nos presenta al agente aéreo de los Marshalls Bill Marks, quien recibe en pleno vuelo el inquietante aviso de que cada 20 minutos morirá un pasajero del avión, a menos que se le ingrese una transferencia de 150 millones de dólares a una cuenta secreta. Empezará de esa forma una carrera contrarreloj con el objetivo de localizar al chantajista y de evitar una serie de asesinatos.

Esta es la interesante premisa de una película de esas que te mantiene en tensión constantemente. Collet-Serra ya me había demostrado anteriormente su buen hacer con films como la notable “La Huérfana” o incluso con la entretenida “Sin Identidad” (donde, mire usted, también participa Liam Neeson), pero ciertamente considero que “Non-Stop” es hasta la fecha el mejor trabajo de este realizador.

Es formidable el modo en que desde el principio se te van presentado los sospechosos de forma orgánica, ya sea incluso mediante el único uso inteligente de una frase. Prodigiosa es la manera con la que con planos generales te introduce de cabeza en el meollo de la película, haciendo que te vayas aclimatándote con el escenario y con los personajes.

Resulta todo un ejercicio de género de intriga la manera en la que el director hace que  vayan sucediéndose los acontecimientos, dedicando el tiempo preciso a la presentación de los personajes (perfilados correctísimamente con apenas una cuantas escenas clave) y a la intriga, ofreciendo al espectador una serie de intricados acertijos y misterios que ponen en jaque tanto al protagonista del film como al espectador que se decida por este título.

Bien es cierto que pese a ese sugerente póster promocional del film, la acción de “Non-Stop” no es que abunde precisamente, aunque haberla la hay. Pero eso no es óbice para que no se disfrute de la película. Ni muchísimo menos. Aquí la diversión no consiste en ver al típico héroe de acción pegando tiros a diestro y siniestro, aquí el espectáculo y el entretenimiento consiste en dejarse enredar por los misterios y por empaparse con la tensión que respira en pantalla.

Reconozco que en tiempos fui un admirador de los títulos de suspense y de asesinatos. Pese a ello, había pasado ya bastante hasta haber encontrado uno que me haya producido tanto calentamiento de cabeza a la hora de tratar de dilucidar quién es el culpable. Por no mencionar la manera en la que iba a lograr cumplir sus amenazas.









El guión tiene un par de agujeros argumentales, los cuales no destripare aquí por no perjudicar a aquellos interesados en verla, pero, qué demonios, palidecen ante el ritmo y los juegos aquí propuestos, por lo que tampoco es que sea nada especialmente grave. De peores cosas nos hemos tragado todos.

Unas ideas que se me vinieron a la cabeza mientras procedía al visionado de “Non-Stop” es que el mensaje de esta película es una mezcla tanto de la paranoia generada por el trágico “11-S” (como deja entrever todo el clima de desconfianza aérea y de terrorismo), junto con el mensaje de esperanza de que juntos somos mejores. ¿Quizás es el film una crítica a la extrema seguridad que goza hoy en día el servicio aéreo estadounidense? Puede ser, ya que nos muestra la otra cara de la moneda.

En cuenta a las interpretaciones, destaca la inmensa labor de Neeson, en cuyos hombres recae la parte del león interpretativa. Es un actor de los grandes, cuya mera presencia llena la gran pantalla y este título no es ninguna excepción. Aplaudo con las orejas como logra meterse en la psique de un agente aéreo con secretos y como logra captar todos los matices interpretativos de tristeza, furia, impotencia y determinación que requiere su papel.

Julianne Moore ya me había llamado especialmente la atención hace unos meses con su papel de madre religiosa hasta límites insospechables en el remake de “Carrie”. Si bien considero que su labor no es en “Non-Stop” no es tan inconmensurable como en esa película, si que logra salir más que bien parada, dando el contrapunto que necesitaba el personaje de Neeson.

El resto de reparto cumple más que bien, y conjuntamente logran formar todo un carrusel de secundarios. Cada uno de ellos tiene un papel que va encajando como un engranaje en una maquinaria y pese a que alguno peca de excesivamente estereotipado, el promedio de los atores es muy decente.


En definitiva, “Non-Stop” es una película que recomiendo a todos aquellos que gusten de los thrillers, amén de aquellos que quieran dejarse evadir por un buen relato de misterio que hace que te muerdas efusivamente las uñas.





7/4/2014

SPIDERMAN: UNA MUERTE EN LA FAMILIA


A las buenas. Se intuye en el ambiente que se acerca otra nueva película del trepamuros, puesto que Panini se está poniendo las pilas a la hora de reeditar material de calidad de Spiderman. Un claro ejemplo es este tomo de Peter Parker Spiderman: Una muerte en la familia; el cual ha sido editado en Marzo del 2014.








El tomito pertenece a la colección Extra Superhéroes, siendo el tercer número dedicado a recuperar la etapa de Spiderman guionizada por Paul Jenkins. Incluye los números 44 a 57 del Volumen 2 USA de Peter Parker: Spiderman, un material que fue editado en su país de origen por Marvel entre Agosto del 2002 y Agosto del 2003. Los autores que se encargan de este recopilatorio son Paul Jenkins y Zeb Wells como guionistas; además de Humberto Ramos, Marc Buckingham y Sam Kieth como dibujantes.

Este tomo contiene todo un año de historias de Spiderman, pertenecientes al final del volumen 2 de la serie. Se incluyen historias como un enfrentamiento entre Duende Verde y Spiderman que se encuentra entre mis favoritas del personaje de todos los tiempos Es una aventura que sirvió para redefinir la relación entre ambos, cambiando el tono más divertido y costumbrista que tenía la serie por uno más épico y trascendental. No está falto de humor, claro, como así lo demuestra cierta escena con ecos de “La Broma Asesina”, pero lo más importante es la caracterización de los personajes, el drama y la épica. Es más, este arco argumental sirvió de semilla para que Jenkins y Ramos lanzasen más adelante otra serie de Spiderman, pero de eso ya hablaremos cuando Panini la reedite.

Por supuesto, este tomo incluye otras historias más costumbristas, como una especie de secuela de “La Conversación”, con Peter Parker confesándole a su Tía May otros aspectos de ser Spiderman, no todos ellos precisamente halagüeños. En verdad en esta historia el guionista sabe cómo usar la psique de los personajes para construir un relato notable donde los sentimientos son los protagonistas.

Hay otros arcos argumentales, donde se sigue presentando alguna amenaza nueva más bien poco relevante, y donde se recuperan viejos enemigos como el Hombre de Arena, en una historia de trasfondo psicológico donde se juega con la teoría de la personalidad múltiple y de paso, sirve para dar coherencia a la evolución sufrida por el personaje a lo largo de los años.  

En lo que se refiere a Wells, pues cumple también. Por un lado tenemos un episodio único donde los verdaderos protagonistas son villanos secundarios como “el” (ojo a este detalle) Conmocionador e Hidroman. De alguna forma este cómic me ha recordado a la actual serie “Superior Foes of Spider-Man”, ya que el planteamiento es sumamente similar: el de villanos perdedores (incluso se repite en ambos casos la presencia del Conmoncionador) que intentan salir adelante mientras maquinan sus planes. Es un episodio con cierto tono cómico, pero no por ello se deja de vislumbrar cierto sentido de tragicomedia agridulce.









La saga de las reglas del juego, está muy entretenida, con multitud de personajes y antagonistas clásicos que van haciendo su aparición en un arco argumental en el que se critica subliminalmente a las grandes compañías. Es una historia repleta de acción en la que el entretenimiento es lo más importante.

En lo que se refiere al dibujo, si bien Humberto Ramos me ha parecido irregular, combinando trabajos donde su estilo no me ha gustado nada por demasiado deforme, también hay ocasiones en que su particular trazo resulta de lo más adecuada y hasta espectacular. Hay que precisar que opino que sus obras más actuales como Superior Spiderman me parecen mejores que este arco pero no puedo negar que sus planchas para “Una muerte en la familia” me congratulan bastante y tengo cierta debilidad por ellas.Le sienta muy bien al tebeo esa combinación de viñetas donde los personajes se deforman y quedan caricaturizados, máxime cuando un personaje tan grotesco como el Duende Verde hace acto de presencia.

El resto de dibujantes suele cumplir, y hasta alguno de los sustitutos intenta amoldarse al estilo de Ramos, quizás debido a los buenos resultados conseguidos por su historia precedente. Mención especial se merece la participación de Kieth, quien nos delita con unos dibujos sucios y deformados hasta el último extremo, cosa más propia de un cómic independiente que de uno de Spiderman. Pero que está adecuadamente pensado para la historia que se nos quiere contar.

Este tomito no está exento de algunos fallos, en especial me sangran los ojos cuando se hace mención a Harry Osborn, pues parece obviarse su pasado como Duende Verde al hablar de los motivos de su fallecimiento.


No obstante, me gustaría reivindicar la compra y lectura de la obra, puesto que historias como “una muerte en la familia” o la charla con Tía May del Nº 50 USA merecen muchísimo la pena. Es más, durante los meses en las que se publicaron esos cómics en concreto se me antojaron hasta mejores que el Amazing de Straczynski. Es una lectura muy recomendada, imprescindible para fans de Spiderman que disfrutarán de este tomito como se merece. 





3/4/2014

RONIN


A las buenas. Hoy voy a hablar un poco de una de las obras con más reconocimiento en el mundo del cómic americano de mediados de la década de 1980: Ronin, escrita y dibujada por uno de los autores más influyentes del medio, Frank Miller.








Originalmente fue editada a lo largo de 1986 en los USA en formato prestigio de mano de DC Comics, siendo recopilada en tomo único con posterioridad. En España ha tenido multitud de ediciones y reediciones, siendo la más reciente y fácil de encontrar la que ha publicado este mismo mes de Marzo de 2014 ECC, en un tomo que recoge los seis prestigios. Eso sí, nada de tapa dura, siendo la edición en rústica.

La historia cuenta la historia de un ronin (un guerrero sin nombre ni amo) que tras enfrentarse con el demonio que mató a su señor en el Japón feudal tiene que resurgir para enfrentarse de nuevo a su adversario, en esta ocasión en el siglo XXI, en una sociedad decadente dominada por las grandes corporaciones.

Vaya por delante que esta obra marco en cierto sentido un antes y un después en la historia del cómic estadounidense. Forma parte de la “nueva ola” de grandes obras que sacudió la industria en la fructífera década de los ochenta, tales como V de Vendetta, Wachtmen, Daredevil, la Cosa del Pantano, Thor de Simonson, los 4 Fantásticos de Byrne, Batman Año Uno o El Regreso del Caballero Oscuro.

Algunos de los cómics que he mencionado anteriormente tienen un denominador común y ese es Frank Miller. El mismo autor que conto algunas de las mejores historias jamás contadas de personajes fundamentales como son Batman y Daredevil, cuenta en su haber con una obra más personal, con la que contó con total libertad a la hora de construir el relato.

Es vox populi que Miller introdujo en el ámbito estadounidense influencias orientales mediante la publicación de Ronin. No es tampoco ningún secreto que el propio autor empleo influencias de mangas archiconocidos como “El lobo solitario y su cachorro”, amén de muchos recursos narrativos más propios de un manga que de un cómic americano estándar de superhéroes.

La crítica social, otro de los rasgos más característicos del autor, es bastante palpable en esta obra. No hay más que ver como las grandes compañías son denostadas en este cómic y poco menos que villanizadas. Por cierto, mucho del ambiente urbano de Ronin me ha transportado de inmediato al del “Regreso del Caballero Oscuro”, en especial con los pandilleros que parecen repetirse en ambas historias.









El relato es fascinante, por lo bien que intercala el clasicismo y orientalismo de las escenas con influencia más japonesa con la suciedad y el toque “punk” de aquellas más urbanitas. Magistral es como van confluyendo ambas líneas temporales, dando lugar a un in crescendo de esos que perviven en la memoria.

El llevar al héroe, el protagonista, al momento más crítico de su vida es algo que bombea constantemente los tebeos de Frank Miller, y este no va a ser una excepción. Ya lo hizo con Batman en “el Regreso del Caballero Oscuro” y con Daredevil en el mítico “Born Again”. La diferencia es que la propia caída es la primera toma de contacto que tiene el lector con el Ronin, mientras que en los casos anteriores se trataba de personajes ya asentados que alcanzaban un clímax.

Sobre el dibujo, si bien es cierto que en ocasiones Miller puede ser un tanto feista, no es menos cierto que su arte posee una fuerza y una garra que ya quisieran muchos. Algo tiene su estilo, puesto que destila un pulso y una energía envidiables.

Eso sí, ya he mencionado que en esta obra se detecta influencia japonesa. Hay planos que parecen sacados directamente de cuadros orientales. La narrativa es otro buen ejemplo de esta influencia. Las escenas de las batallas son todo un deleite para los sentidos y es todo un placer el comprobar como Miller innova y experimenta con las composiciones de página, aunando estilos.

La única pega que le pondría a Ronin es que se desinfla un poco en la parte central de la historia. La obra empieza con tantísima fuerza que frena un tanto el carro, mostrándose ligeramente alargada en cuanto su desarrollo. Por fortuna, hacia la recta final la montaña rusa vuelve a acelerar y a darnos un final de órdago.

En definitiva, Ronin es una de esas obras que ha de leerse para entender como el cómic americano experimentó un gran avance en la década de 1980. Desde luego, Frank Miller es historia viva del medio (pese a alguno de sus trabajos más recientes).

Como curiosidad, no puedo dejar de comentar que Ronin fue una de las influencias de Eastman y Laird a la hora de crear a las archiconocidas Tortugas Ninja.





1/4/2014

DEFENSORES: COLMILLOS DE FUEGO Y SANGRE


A las buenas. Hoy quiero reseñar un tomo recopilatorio de  esos que hacen las delicias de todo buen aficionado al cómic de Superhéroes. Así que hoy toca hablar de Los Defensores: Colmillos de sangre y fuego.






Este tomo pertenece a la colección Marvel Gold, habiendo sido editado en España en Marzo del 2014. El material contenido son los números 6 y 7 de Marvel – Two- in-one, los Giant- Size Defenders 3 y 4, además de los números 20 a 25 USA de Defenders. Todo este material fue publicado en los USA de mano de Marvel Comics entre Noviembre de 1974 y Julio de 1975.

El guionista principal de estos tebeos es Steve Gerber, aunque otros como Len Wein colaboran.  El dibujante principal es Sal Buscema, aunque otros como Don Heck, George Tuska o Jim Starlin participan también en estas páginas.

Este tomito incluye desde un cruce con la serie de La Cosa, hasta unos Giant Size inéditos hasta el momento en España, pasando por un arco argumental donde los Defensores se enfrentan a la organización racista conocida como “Los Hijos de la Serpiente”. A lo largo de este tomo vamos descubriendo más acerca del pasado de Valquiria, además de asistir a un giro radical en la vida de Halcón Nocturno. Todo esto aderezado con enfrentamientos contra supervillanos como el Escuadrón Siniestro, los Hombre Cabeza, el Gran Maestro o La Encantadora.

Lo primero que se me viene a la cabeza es que todo aquel que sea un aficionado a los cómics Marvel, se lo pasará de fábula con la enorme cantidad de personajes que se dejan caer a lo largo de este tomo. Desde los habituales Hulk, Doctor Extraño, Valquiria o Halcón Nocturno, hasta estrellas invitadas como Daredevil, Hank Pym (en su faceta de Chaqueta Amarilla) Luke Cage o el Hijo de Satán. Sin duda alguna, los fans de Marvel lo pasarán pipa con tantos héroes interactuando entre ellos. Es como una especie de canto de amor al género superheroico.

Si bien el cruce con la serie de la Cosa no resulta nada del otro mundo, al menos tiene su interés para poder conocer más datos acerca de Valquiria. Los Gian Size son ya harina de otro costal y una delicia. Todo un lujo el que por fin se hayan podido recuperar, ya que contienen historias realmente dignas y en especial el número 4 es todo un broche de oro (con un prólogo a la caída en desgracia de Chaqueta Amarilla, que años después acontecería en las páginas de los Vengadores).

Ahora bien, lo que si me ha parecido, honestamente, magistral han sido los números de los Defensores escritos por Steve Gerber. Este guionista consigue dar a la serie un ritmo frenético y alocado. En cada uno de sus cómics pasan cosas y se plasman como un producto de lo más entretenil. Gerber tiene la merecida fama de ser uno de los guionistas más insólitos del medio (debiendo se a él la creación de personajes “raros” como el mítico Howard el Pato). 









Este escritor comprende muy bien a los personajes que escribe y, pese a la enorme cantidad de ellos que se dejan caer por aquí, todos y cada uno de ellos tiene su momento de gloria. Ya podrían aprender de él muchos de los guionistas actuales, que sólo se dedican a sacar personajes y personajes, sirviendo sólo para hacer bulto. Pero estoy divagando...

Lo reseñable es que aquí tienen cabida desde grandes escenas de acción y luchas, hasta pasajes en que lo más importante es profundizar en los personajes. Por supuesto, estando de por medio Steve Gerber no podía faltar el sentido del humor, siendo especialmente divertidos varios momentos con  Hulk como interlocutor. Llama la atención que en poco más de 20 páginas que contenían originalmente cada uno de los cuadernos tuviese cabida tanta cosa.

También se tratan temas siempre vigentes como puede ser el del racismo. Pese a su apariencia colorida (debido a la intervención de superhéroes) el arco argumental de los Hijos de la Serpiente tiene una madurez y un realismo que asusta. No menos perturbadora resulta ser la sorpresa final de quien se encuentra moviendo los hilos y la justificación empleada para ello. Pese a que bebe de una aparición anterior del grupo en las páginas de los Vengadores, no cabe duda de que se trata de una forma muy eficaz para hacer reflexionar a los lectores acerca de asuntos como el racismo o las políticas empresariales. Chapeau para los autores.

En lo que se refiere al dibujo, me voy a centrar en elogiar la gran labor de Sal Buscema.  Para un servidor, este autor supo conseguir la imagen definitiva de personajes como el Capitán América o Hulk, con lo que siempre es un placer poder contemplar alguno de sus innumerables trabajos para la industria del cómic.

Sal Buscema es un grandisimo narrador, que sabe embellecer cada página y dotar en su conjunto a las planchas de un dinamismo increíble. Se acostumbra a decir de él que es un  gran artesano, afirmación que comparto en parte aunque no del todo. Es quedarse corto, ya que sabe conjugar una composición de página de corte clásico con una espectacularidad que se encuentra revestida de aparente sencillez. A la cabeza me viene cierta doble página contenida en este tomo donde nuestros héroes reparten leña entre los Hijos de la Serpiente.

El resto de dibujantes del tomo cumplen y hasta Don Heck (que valorando su obra en conjunto resulta ser de lo más irregular) sale bien parado en esta ocasión. Valorando “Colmillos de Sangre y fuego”, globalmente tiene un apartado gráfico correctisimo,  destacando la ya mencionada labor de Sal Buscema.

En conclusión, este tomo de los Defensores debería ser compra obligada para los amantes de los superhéroes. Los Defensores era una de las mejores series de mediados de los años 70 y Steve Gerber comienza su etapa en estado de gracia (y eso que sus mejores tebeos del grupo están todavía por venir). Toda una delicia para los fans Marvel que quieran leer una obra que contiene toda la esencia de los mismos.