24 mar. 2014

MAUS



A las buenas. Pues miren ustedes, que hoy voy a reseñar por estos lares una de las obras maestras del mundo del cómic o Novela Gráfica: Maus. El autor completo es Art Spiegelman.







Originalmente se publicó de forma serializada entre 1980 y 1991 en la revista Raw. Posteriormente fue editada en dos tomos, para acabar siendo publicada e integrada de forma unitaria en un volumen único. En la actualidad, la edición española más reciente que se encuentra a la venta es la del tomo unitario, editada por Reservoir Books. Actualmente van por la decimotercera edición, fechada en Noviembre del 2013, pero no sería nada descabellado que se continuase reeditando, ya que es una de esas lecturas prácticamente obligatorias. 

Un importante detalle acerca de Maus, es que se trata del único cómic que jamás ha sido galardonado con la obtención de un premio Pulitzer, en el año 1992, lo que denota la enorme importancia del producto ante el que nos encontramos. 

El argumento de la obra versa acerca de cómo Art Spiegelman (si, el propio autor de Maus) entrevista a su padre, Vladek, acerca de la historia de su vida, haciendo un especial hincapié en todo el tormento que padeció como judío por parte de los nazis. Se trata por tanto, de una biografía. Pero con una particularidad muy especial: Los judíos están representados gráficamente por ratones (de ahí el “Maus” como título), los alemanes como gatos y los polacos como cerdos. 

Lo primero a destacar es que esa variación en la representación visual no es ni muchísimo menos un lastre para Maus. Ni muchísimo menos. De hecho una de las primeras cosas que llaman la atención del lector es que tan fuerte y directa es la narrativa de Spiegelman y tan poderosa es la historia que te está contando que quedas atrapado en ella, sorprendido de que unos personajes representados por animales puedan llegar a cautivarte tanto.

Y es que Maus no es precisamente una lectura para niños. Es una experiencia devastadora el asomarse por las planchas de la obra y leer este desgarrador relato. Es una lectura que entra por los ojos pero que donde de verdad se queda arraigada es en el corazón. 

El autor no escatima en crudeza y en detalles a la hora de contar la tortuosa vida de Vladek. Spiegelman sabe manejar muy bien el cóctel de emociones y como trasmitirlas al lector. Maus tiene pasajes especialmente aterradores, como aquel relativo a contar que hacían los nazis con los niños pequeños que lloraban mucho en los campos de concentración o aquel estremecedor destino final de uno de los secundarios (no diré cual, por eso de los spoilers).





A lo hora de contar algo basado en hechos reales, hemos de tener en cuenta de que el autor deja a un lado la objetividad y los acontecimientos están claramente marcados por el punto de vista del padre del protagonista y por el propio autor de la obra. 

En Maus existen varios momentos temporales a la hora de contar la historia. Por un lado, tenemos un tiempo que va desde 1980 a 1982 en el cual se nos muestra como Vladek es entrevistado por su hijo Art acerca del holocausto. En ese periodo se profundiza en la relación entre padre e hijo, así como en cierto uso que realiza el autor sobre el metalenguaje (sobre el cual posteriormente profundizaría en Metamaus). El segundo es el relato contado por Vladek y que abarca desde 1935 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

Es innegable que nos encontramos, además de con un excelente cómic, con todo un documento casi periodístico en el que podemos observar como fue la vida para los judíos desde que empezaron los acontecimientos que desembocaron en el infame holocausto nazi. 

Es de destacar el apasionante ritmo que posee la novela gráfica, con un tempo que no decae en ningún momento y que te mantiene en tensión cuando los personajes sufren y que llega a emocionarte cuando hablan de amor. Es un gran virtud del autor el lograr captar tal variedad de registros y lograr que se empatice de forma tan absoluta con los protagonistas. 

En cuanto al dibujo, puedo llegar a entender que haya gente que se tiré para atrás debido al peculiar estilo del artista, pero, sinceramente, recomiendo dejar de lado los prejuicios y sumergirse en las planchas de Maus, las cuales destacan por su enorme fuerza y por una narrativa inconmensurable. Nunca una historia protagonizada por animales fue tan cruda y contundente.


En definitiva, Maus es una obra que se encuentra muy merecidamente en el olimpo de la historieta y que todo el mundo, así en general, debería leer en la vida. Y todo aquel que se acerque a sus páginas, ya nunca podrá olvidar esta Novela Gráfica. 




 

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